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Cifuentes es responsable de un desastroso comienzo de curso que perjudica a la comunidad educativa de la Escuela Pública Madrileña.

La desorganización cada comienzo de curso es la prueba de que el Gobierno de Cifuentes continúa con su hoja de ruta, que perjudica a la escuela pública y favorece el desvío de alumnado y recursos a los centros privados y privados concertados.

El gobierno de Cristina Cifuentes muestra su falta de voluntad política para resolver el problema que afecta a muchas familias que se enfrentan a la escasez de plazas públicas, a un sistema cada vez menos inclusivo y más segregador, y en ocasiones, a unas condiciones inadecuadas de salubridad y bienestar en los centros, al tener que convivir con obras o en infraestructuras viejas con un gran deterioro por la falta de inversión.

Este año la Comunidad de Madrid demuestra una vez más su incompetencia al poner en marcha el curso escolar que está siendo un ejemplo de improvisación y desorganización. Es la crónica de un caos anunciado, una reincidencia sospechosa, pues afecta a la organización, escolarización y normal funcionamiento de los centros públicos. Se necesitan plazas públicas, especialmente en Formación Profesional, donde muchas personas jóvenes no pueden acceder. Un caso particular es la Educación para Personas Adultas (EPA): sigue el abandono del Gobierno de Madrid incorporando la enseñanza semipresencial pero sin aumentos de plantilla, concediendo ayudas de Fondos Europeos a los centros privados que apliquen el POEJ (Programa Operativo de Empleo Juvenil), pero no a los centros públicos y restringiendo la oferta de Enseñanzas Iniciales y de Español para Inmigrantes. Se necesitan más centros y más recursos, para acabar con las tasas de baja alfabetización, porque la educación es un derecho en todas las etapas de la vida.

Tras años de falta de inversión en las infraestructuras públicas y con cupos de profesorado insuficiente para cubrir las necesidades en los centros públicos, se requiere una inversión que revierta el efecto de los recortes, y dotar a los centros públicos de los medios materiales y humanos adecuados. Las cifras lo demuestran: se ha generado una gran desigualdad territorial y la reducción de la inversión en la Comunidad de Madrid (4.443 euros por alumno y año) sitúan a nuestra comunidad en la cola de las que menos destinan a educación, y sin embargo destaca por dedicar más dinero de su presupuesto a la concertada, un 20%, cuando la media se sitúa en un 14,7%.

Asimismo el gobierno del Partido Popular también está demostrando faltar a sus mínimos compromisos con la comunidad educativa, y sigue “racaneando” el número de profesores, lo que supone que el horario del profesorado siga sobrecargado de horas lectivas, que se siga escolarizando por encima de ratio, masificando las aulas, y sin que anuncie si se van a sustituir las bajas de forma inmediata, para no privar al alumnado del curso 2017-18 de recibir educación en nombre de las medidas para recortar gasto que se dictaron en 2012.

¿Cómo es posible que las niñas y niños comiencen el curso escolar sorteando obras? O que siga incorporándose profesorado con el curso ya comenzado…? Por no hablar de la forma en que se está tratando al profesorado que está en espera de plaza, o que ha sido víctima de “errores” en el proceso de adjudicación de plazas.
Cifuentes destina los recursos con cuentagotas, construyendo por fases, con obras eternas, y licitando a la baja, teniendo que refinanciar o dando bajas calidades que generan problemas estructurales en obras recién inauguradas.

La Comunidad de Madrid sigue desarrollando y ejecutando la LOMCE con alto coste para el alumnado que está sufriendo sus consecuencias. Es pues responsable de los lamentables efectos de su acelerada implantación, reglamentando con efectos retroactivos y sin las mínimas garantías.

Es un disparate absoluto el panorama educativo madrileño.

Ante esta situación la sociedad responde con iniciativas como la ILP inclusiva, surgida desde los movimientos sociales, y apoyada ya por más de una treintena de municipios que están impulsando su tramitación para llegar al parlamento Autonómico y exigir una auténtica educación pública de calidad para todos y todas. A su vez, en el municipio de Rivas ha sido el Ayuntamiento quien ha tenido que construir las infraestructuras necesarias para poner en funcionamiento el centro educativo La Luna de Rivas; y el gobierno de Ahora Madrid sigue con las obras para acondicionar y dotar a los centros públicos, a pesar de las amenazas de Montoro.

Por otra parte, Cifuentes está demostrando que no tiene voluntad política para alcanzar un acuerdo ni a nivel político ni a otros niveles en la Comunidad de Madrid, puesto que sigue su hoja de ruta, y de momento ha demostrado no cumplir lo prometido. Tras el fracaso de SU PACTO educativo y tras el rechazo a la LEMES, Cifuentes sigue buscando los apoyos más conservadores para perpetuar su gobierno, aunque sea ganándose el descrédito y demostrando que sus intereses partidistas están lejos de las necesidades de la mayoría social madrileña.
Desde Izquierda Unida, con la Marea Verde, seguiremos defendiendo a ultranza la Educación Pública Madrileña, y seguiremos trabajando para crear un espacio unitario en la Comunidad de Madrid que traslade la propuesta generada a nivel estatal desde Redes por una Nueva Política Educativa, y que sea capaz de articular la respuesta a este continuo atentado a la Educación Pública, perpetrado por el Partido Popular, en connivencia con los intereses de las empresas privadas educativas y el lobby eclesiástico.

La comunidad educativa viene denunciando esta situación y organizando su protesta. Cristina Cifuentes debe responder y dar solución, o si no dimitir.

ÁREA DE EDUCACIÓN DE IZQUIERDA UNIDA MADRID.

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