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En 2019 comenzará un nuevo ciclo electoral, con las elecciones municipales, autonómicas y europeas tras la primera experiencia de gobierno de los llamados ayuntamientos del cambio. A falta de apenas un año, no se hace extraño que comiencen los debates y planteamientos sobre las propuestas electorales de cara a los sucesivos comicios. Tercera Información habla con Ángel Guillén, coportavoz, junto a Lourdes Gómez, de Izquierda Unida en la ciudad de Madrid, que nos habla sobre el balance, los retos y las perspectivas de la confluencia de Ahora Madrid.

Entrevista a Ángel Guillén, coportavoz de IU Madrid Ciudad, en Tercera Información.

¿Qué balance se puede hacer de la participación de Izquierda Unida en el mandato de Ahora Madrid?

Históricamente es la primera vez que Izquierda Unida está en el gobierno municipal del Ayuntamiento de Madrid. Anteriormente había existido la experiencia del Partido Comunista de España, en las dos primeras legislaturas, pero es la primera vez que Izquierda Unida tiene esta responsabilidad. El balance que realizamos es positivo, consideramos que ha habido cambios en la ciudad que están notando todas las madrileñas y madrileños. Sin embargo, creemos también que es un proyecto que no está completado, es insuficiente y necesita un segundo mandato porque hay muchas cosas que han quedado a mitad del camino, algunas de podrán completar en este mandato, pero otras van a requerir volver a pedir la confianza a la ciudadanía.

Primer gobierno municipal que no pertenece al Partido Popular en 24 años. ¿Pesó demasiado la emergencia por evitar un nuevo gobierno del PP y la alcaldía de Esperanza Aguirre?

Fue importante, pero consideramos que se ha ido mucho más lejos. Se han realizado cosas que no solo eran necesarias no solo ante los veinticuatro años de gobierno del Partido Popular sino cosas que eran necesarias con carácter histórico. Un ejemplo es la batalla que se ha dado por la Memoria Histórica durante este mandato, que se ve reflejada por ejemplo en este momento con la exposición sobre la defensa de la ciudad de Madrid durante la Guerra Civil, que en 82 años no había sido reivindicada la memoria de esta defensa por la institución municipal de Madrid.

La elección de Ahora Madrid, coincidiendo con otras confluencias en otros ayuntamientos que han coincidido en llamar del Cambio, se produjo en un momento político que parecía la antesala a un cambio político total en este país. El llamado asalto a las instituciones. ¿Ha quedado un poco coartadas las políticas municipales por el gobierno autonómico y el central?

Para mí es evidente que el municipalismo es una herramienta fundamental, porque el gobierno municipal es al fin y al cabo el más cercano a la ciudadanía y el que permite tener un vínculo con lo social, con la sociedad organizada, con las luchas y movimientos sociales. Sin embargo, desde las instituciones municipales, que tienen las competencias que tienen, existe una limitación. Hay competencias que permiten hacer unas cosas, existe falta de competencias para acometer otras y, hay ámbitos en los que se da el debate de si se puede ir más lejos o no con las competencias actuales. En Izquierda Unida somos de la opinión de que en algunos ámbitos quizá si podíamos haber ido más lejos y se podían haber obtenido frutos, victorias sociales que habrían revertido en un bien común y victorias políticas. En muchas ocasiones te enfrentas a que dar la batalla no tiene por qué darte resultados inmediatos pero, sin embargo, permite visualizar socialmente que existe una alternativa. El debate en torno a la gestión económica municipal y los Planes Económico – Financieros visualiza muy bien esto.

Un debate que ha tenido su trascendencia en los últimos meses en la opinión pública.

Siempre hemos defendido que la ley permitía ir agotando los plazos e ir planteando la interpretación de la ley conforme a su literalidad, porque se ha visto claramente que había un factor arbitrario en las exigencias de la regla de gasto desde el Ministerio de Hacienda de Cristóbal Montoro. Consideramos que esa posición iba a llevar a un resultado inmediato mejor, pero sobre todo iban a demostrar que esas limitaciones y problemas no eran responsabilidad de Ahora Madrid, cuya gestión ha sido mucho más eficiente en materia económica que los anteriores gobiernos populares. Y no son su responsabilidad, lo tenemos que decir todas las veces que sea necesario.

Estamos a apenas un año de comenzar una nueva etapa electoral ante las cuales Izquierda Unida ha manifestado su firme intención de reeditar experiencias de confluencia. ¿Cómo se afronta este nuevo proceso de confluencia?

El objetivo de las confluencias es precisamente sumar fuerzas para construir algo nuevo, una agrupación de todas las fuerzas transformadoras. Tratan de cerrar en falso la denominada crisis de régimen, cuando nos encontramos aún ante evidentes problemas estructurales que afectan a la sociedad. Incluso dándose una dinámica de más autoritarismo para tratar de evitar una respuesta social. Hace falta afrontar el reto de construir una alternativa, quedaba resumido muy bien en el lema que lanzamos en 2015 por Un Nuevo País. Nos encontramos en la faceta municipal de ese proceso. La confluencia es un proyecto necesariamente plural. Hay que acordar un programa electoral, llevarlo a cabo una vez en el gobierno, pero asumiendo que en un entorno plural compuesto por distintas fuerzas, habrá distintos puntos de vista. No podemos permitir tampoco que esa pluralidad sea representada como división y haga un auténtico drama, porque es normal el debate político.

Hablamos en todo momento en términos de política municipal, de tu perspectiva como coportavoz de Izquierda Unida Madrid-ciudad. Pero siendo coportavoz en una ciudad como esta, capital del estado, es inevitable que exista un reflejo de lo que sucede en el panorama político nacional.

Creo que existen diferentes proyectos políticos que yo definiría como proyectos de clase también. Un proyecto continuista tanto a nivel político como de modelo, que creo que está claramente en declive e incluso hay quién se atreve a decir que en descarte absoluto. Es el modelo que representaba el bipartidismo del Partido Popular y el PSOE. Se da un segundo proyecto que con discurso regeneracionista aspira fundamentalmente a mantener el propio régimen, al principio que parecía con un rostro más amable, que siquiera lo ha sido a juzgar por sus posiciones posteriores, autoritarias y neoliberales, que está representado principalmente por Ciudadanos, pero que ha calado también en sectores de otras fuerzas políticas.

Luego hay un tercer proyecto que es el de ruptura con el régimen, el de construir un nuevo modelo de país sobre bases democráticas y sociales. El régimen trata de representar un cierre en falso de la crisis política y social dando a entender la viabilidad del continuismo. No dicen que la crisis económica ha finalizado supuestamente en términos de beneficio corporativo, pero no en términos sociales. Se ha consolidado y agravado una desigualdad. La sociedad no tiene por qué pagar los platos rotos. Y para responder a ese daño se hace absolutamente necesario alcanzar el objetivo de ruptura con este régimen. Ese es el escenario de cara a los retos que se presentan en los últimos años que puedo percibir a nivel nacional.

Esos retos pasan, regresando, por un nuevo gobierno municipal.

Está claro. Como antes señalaba, es un proyecto que requiere, desde luego, un nuevo mandato y se puede aportar aún más a una alternativa política a nivel nacional. Pero necesita recoger elementos que están en el origen de las confluencias, elementos como el compromiso programático con la mayoría social, como las primarias y la creación de un espacio común de decisión. Una perspectiva radicalmente democrática.

En Tercera Información, como medio alternativo que aspira a brindar una información contra hegemónica, siempre estamos muy atentos al comportamiento de la estructura de medios de comunicación de este país. El gobierno de Ahora Madrid, no se le escapa a nadie, ha tenido sus más y sus menos con los medios mayoritarios.

En comunicación de Izquierda Unida me dicen siempre que jamás me meta con los medios (ríe). Como no voy a hablar de ningún medio en concreto, supongo que me lo van a permitir.

El gobierno de Ahora Madrid se convirtió en la bestia negra desde el día uno para la derecha mediática de este país. Se evidencia en la atención desmedida y absolutamente desproporcionada en elementos sin absolutamente ninguna relevancia. Cuestiones nimias convertidas prácticamente en cuestiones de estado. Si los trajes de los Reyes Magos eran de una factura u otra. Una obra de títeres, que además representa el reverso autoritario que ha tenido la respuesta política por parte de la derecha. A nadie se le escapa.

Bueno, para concluir, queda un año de mandato por delante. ¿Cuáles serán los retos que tenga que afrontar el ayuntamiento durante este año?

Quedan elementos muy importantes que aún tenemos que abordar y que aspiramos a continuar en un siguiente mandato. Asentar más la participación ciudadana, continuar con la descentralización de las administraciones para hacerla más cercana a los barrios y distritos, por supuesto plantear seriamente un programa de remunicipalizaciones. Pero podría resumir los retos, lo fundamental, con una frase, hacer irreversibles las políticas del cambio. Que sea tan patente la mejora de un nuevo modelo de ciudad que esos cambios no puedan echarse para atrás por la propia percepción ciudadana. Es un reto ambicioso y para mi queda claro que se hace importante por ese motivo repetir al frente del ayuntamiento de Madrid.

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