Madrid tiene que dejar de ser un paraíso fiscal

Sol Sánchez (Madrid, 1970) es coportavoz de IU Madrid. Durante su contrato temporal con el Congreso de los Diputados -ocupó un escaño como número dos de Alberto Garzón en la Legislatura del cambio fallido-, supo granjearse la atención de los medios con sus formas rotundas, su discurso preclaro y su tono mordaz. Cada vez más presente en actos de cariz regional, su nombre suena como uno de los que estarán en la papeleta de la confluencia de izquierdas para las elecciones a la Asamblea de Madrid. Sin embargo, Sánchez prefiere no adelantar ningún paso y se pone en manos de la organización. Lo importante, repite varias veces, son “las clases populares” y “el proyecto”. Y cuanto más participado, mejor. El “muro” de Carmena, el mausoleo de Franco o la “mercantilización” del feminismo emergen en esta entrevista.

Entrevista a Sol Sánchez en Madrid Diario.

Las bases han votado a favor del acuerdo con Podemos y Equo. ¿Satisfacción?

Es positivo. Y en Madrid, más. Es el resultado de haber hecho entender qué era y qué no la consulta.

¿Y qué era y qué no?

Era el reconocimiento de que IU quiere ser una herramienta útil y, para gobernar y cambiar las cosas, necesita aliarse con otros. Lo que no era es la aspiración de perpetuarse como un partido tradicional donde hacer carrera personal.

¿Cuál es el siguiente paso en la confluencia?

Ya no depende solo de nosotras. Tenemos que buscar los acuerdos concretos y el mejor de los proyectos para defenderlo conjuntamente sabiendo que vamos a negociar con gente que no somos nosotros mismos.

Pero Íñigo Errejón parece el candidato seguro. El secretario general del PCM, Álvaro Aguilera, dijo en una entrevista reciente en Madridiario que tendría que pasar por unas segundas primarias. ¿Lo respalda?

Se le está dando mucha importancia a las primarias, que no es baladí, pero creo que debe haber un proceso democrático que legitime cualquier espacio con el que nos presentemos a las elecciones. Yo no me siento como para delimitar líneas rojas. Estoy muy de acuerdo con lo que Álvaro dijo porque esa es nuestra arena ideal. Si fuera por IU, tendría que haber unas primarias conjuntas y abiertas, pero eso no va a depender de nosotras solas y no voy a marcarlo como invalidante. Trabajaremos por ello hasta el último momento, pero lo invallidante sería que el proyecto no atendiera a la calidad de vida de la clase trabajadora. Sin eso, de poco sirve que hablemos de primarias. Además, me parece muy importante saber cómo funcionaríamos dentro de la institución de forma conjunta.

¿Se ve ya en la Asamblea?

Nosotras hemos retrasado el proceso de elección interna -pensábamos hacerlo en mayo o junio- hasta que los programas estén más avanzados. No tiene sentido que yo me vea o me deje de ver. Ni en la Asamblea, ni en un tablao flamenco. Todo dependerá del proyecto, de las circunstancias… Aunque en IU no andamos escasas de gente.

No lo descarta, entonces.

No. Estaré donde considere que sea útil y donde piense mi organización. Lo tengo muy claro.

“Entreguismo”. Así ha definido la Izquierda Abierta de Gaspar Llamazares el proceso de confluencia con Podemos.

No sé cómo puede usar ese calificativo alguien que ha manifestado en distintas ocasiones su intención de presentarse por su cuenta pero que se ha sentado con el candidato de Podemos a la Asamblea para negociar no sé qué puestos. Desde 2016, no vemos a Gaspar Llamazares en los órganos de la dirección federal, pero él dice que no se le escucha. Creo que solo quiere discutir en los medios a base de darse autobombo y esta organización ha demostrado que tiene perfil propio.

¿Qué es Hacer Madrid?

Es el acto del día 30. Es la elaboración de un programa común que recoja no solo el proyecto político de un partido, sino las necesidades de colectivos o vecinos, con las preocupaciones de los conflictos sociales y laborales. Recoger las inquietudes de gente más diversa enriquece y facilita que lo hagan suyo en las elecciones.

¿Sirve para acortar la distancia entre Íñigo Errejón e Izquierda Unida?

Debería. Nos centramos en las personas, pero más importante que la cara es lo que se defiende. Si este es el proyecto, me parece perfecto que lo defienda Íñigo o cualquier otro.

Imagínese que es consejera de Economía: ¿su primera medida?

Dejar de ser un paraíso fiscal y de hacer ‘dumping’ con el resto de comunidades. Aquí somos todos muy españoles y mucho españoles, pero hay que hacer una buena reforma fiscal. No es normal que los poquitos que heredan lo que no está en los escritos dejen de contribuir.

Una reforma progresiva, entiendo.

Sí, claro. Que haya exenciones para heredar la casa de los padres es normal, pero no es lo que pasa. Y habría que darle una vuelta al tramo autonómico del IRPF. La idea es que pague más quien más tiene.

También hay datos muy engañosos que me indignan. Por ejemplo, el de atracción de inversión extranjera directa que nos coloca como los primeros. Hay que denunciar que ahí se incluyen fondos que compran el parque de vivienda social y eso es un saqueo, no una inversión productiva.

Por último, hay que invertir en I+D en las universidades públicas porque el modelo productivo es financiero o precario de servicios y cada vez va a haber una brecha mayor.

¿Están cómodos con que Carmena repita?

Es una piedra de un muro de contención, un aval importante en una plaza tan fastidiada como Madrid. Se está a tiempo de hacer algo que revalide este Gobierno y no ponga el poder en manos de la derecha porque sería muy triste.

Esa derecha, por cierto, también es Ciudadanos. Aunque sepas que no son ni mucho menos corruptos como el PP, su programa es tanto o más lesivo contra las clases populares.

¿Qué hacemos con el Valle de los Caídos?

Lo mejor que se puede hacer es Goma-2. Llevo diciendo lo de demolerlo como 20 años. Es tan siniestro… Además, es un sitio tremendamente feo. Primero lo demolemos y luego sí podemos construir un centro de estudios de la memoria democrática. Si no, será tan sádico como hacer tours para los judíos por las cámaras de gas.

¿Somos más feministas?

Vamos por el buen camino, pero me preocupa la capacidad del mercado para convertir en producto todo lo que despunta. El feminismo es algo más que mujeres directivas si luego explotan a otras mujeres de una clase más baja y muchas veces migrantes para vivir igual que los directivos. Romper el techo de cristal está muy bien, pero hay que ocuparse de lo que ocurre en el suelo. Ser feminista para mí también es poner el sostenimiento de una vida digna en el centro de la economía.

Pensará lo mismo con la lucha LGTBI…

Si convertimos cada una de las luchas identitarias en mónadas dispersamos fuerzas. El eje de clase impacta en todas las demás reivindicaciones. Si no, nos estamos haciendo trampas al solitario. Ocurre con la gestación subrogada. Si prescindimos de este eje y no vemos quién está en un puesto privilegiado y quién en la base, no estamos interpretando el problema de una forma amplia y dejamos ganar al enemigo. La lucha de clases sigue estando ahí. Por mucho que la quieran vestir de lagarterana.

Sin Cristina Cifuentes, ¿el clima político ha mejorado?

Su salida es una medida de higiene democrática, pero no sirve de nada. Ahora está gobernando su mano derecha, que fue el más ‘cifuentista’ y antes el más ‘aguirrista’. Sigue la maquinaria corrupta del PP, apoyada en Cs, una muleta bien generosa. O sea, que no creo que hayamos mejorado más que cosméticamente… y no lo he dicho a mala leche.

¿Qué opina de la idea de “competencia virtuosa” con el PSOE?

No es un concepto nuestro. No comparto esa manera de hacer a la que se apunta desde ahí. Si significa apoyarse en el PSOE para poner en funcionamiento normativas y derogar leyes para defender los intereses de las clases populares, sin problema. Si ya es para otra cosa…

¿Hay novedades sobre la denuncia que han presentado por la cantidad de contratos menores de la Comunidad?

Es apabullante. Solo tenemos datos desde 2015. Han gastado el 15 por ciento en contratos menores. Cada 15 segundos se firma uno. Demencial. Son siempre las mismas empresas o los mismos beneficiarios y hay 2.000 millones de euros que se están utilizando de forma fraudulenta.

¿No es lo mismo que en el Ayuntamiento?

Es una desfachatez que lo hayan comparado. Solo hay que ver las repeticiones o no de empresas y los fraccionamientos. Que a una misma compañía se le concedan 20.000 contratos en dos años que suman cientos de millones de euros no es normal y en el Ayuntamiento no ha pasado. Por cierto, bajarse los datos de la Comunidad es imposible. La opacidad es muy importante en este asunto.

Guadalix de la Sierra: ¿qué debe hacer el PP con Ángel García Yuste, el alcalde dos veces imputado?

Es una vergüenza más, se tienen que ir al banquillo. Es público y notorio que se ha comportado como un cacique, aunque creo que esperarán a que le eche la Justicia.