Coca cola en lucha eligió ser grande, y ganó

  • Los trabajadores de la planta de Fuenlabrada de Coca Cola han escrito una página en la historia de las luchas obreras
  • Han sabido preservar en todo momento su unidad, el bien más preciado de la clase obrera

Artículo en Cuarto Poder de Javier Heras candidato de Izquierda Unida a la alcaldía de San Sebastián de los Reyes

En una carta a Eduardo Galeano decía el subcomandante insurgente Marcos, del EZLN, que uno es tan grande como el enemigo que escoge para luchar, y tan pequeño como grande el miedo que se tenga. Así, con su grandeza, las trabajadoras y trabajadores de la planta de Fuenlabrada de Coca Cola han escrito con su lucha de cinco años y su reciente triunfo una página en la historia de las luchas obreras de España que habrá que estudiar detenidamente en el presente y en el futuro si queremos anotar más luchas como victorias.

Es cierto que no eligieron el enemigo: les vino impuesto por el ansia desmedida de lucro de una empresa con beneficios más que notables. Pero desde luego se hace difícil pensar en un adversario más grande y poderoso. Multinacional implantada en todo el mundo, una de las marcas más reconocibles del planeta, con un presupuesto inagotable para gastar en publicidad y una influencia en todos los ámbitos del poder más que notable. Era David contra Goliat y seguramente escucharon miles de veces que era imposible vencer, pero como Marcelino, teniendo que elegir entre lo posible y lo necesario, eligieron lo necesario, y después de cinco largos años vemos los frutos.

Tiempo habrá de analizar las claves del desenlace de este conflicto, yo veo tres que son evidentes: como decía antes las y los trabajadores de @Cocacolaenlucha son grandes por su enemigo, y sobre todo porque, a pesar de ello, no le tenían miedo alguno. También han sabido preservar en todo momento su unidad, el bien más preciado de la clase obrera y sin el que poco o nada se logra. Y en tercer lugar trabajaron la solidaridad, pedida y ofrecida. Desde que empezó el conflicto con la embotelladora se hicieron habituales las camisetas, abrigos o gorras rojas (según la época del año) de @Cocacolaenlucha apoyando a quién defendía alguna causa justa, y del mismo modo el llamado al boicot a los productos de la multinacional se extendió a multitud de personas, familias y organizaciones de todo tipo que con el sencillo gesto de no consumir Coca Cola provocaban, de forma colectiva, un terremoto en la cuenta de resultados y la imagen del gigante de los refrescos. De ese modo se hizo muy raro ir a las fiestas de cualquier localidad y no toparse con pancartas llamando al boicot a Coca Cola. Solidaridad obrera de ida y vuelta.

Así pues, tiempo de felicitar a las compañeras y compañeros por su gran victoria, y sacar lecciones para la siguiente batalla, que como siempre no está lejos.

¡Viva la lucha de la Clase Obrera!