Izquierda Unida vota en contra de la urbanización de las cocheras de Carabanchel Alto

La parcela fue vendida por la EMT a bajo precio para construir vivienda privada cuando había alternativas para construir vivienda pública

Con su voto negativo, Izquierda Unida no hace otra cosa que ser coherente con los compromisos que adoptó con la sociedad madrileña.

Izquierda Unida de Madrid Ciudad ha votado hoy en contra, en el Pleno del Ayuntamiento, de la urbanización de las antiguas cocheras de la EMT de Carabanchel Alto (Depósito de Buenavista). La EMT aprobó la enajenación de la parcela en la que se ubicaban, que lleva sin uso casi una década, el pasado mes de julio de 2018. El precio por el que la Empresa Municipal de Transportes sacó la venta este solar es de 16 millones de euros, muy por debajo de su valor catastral, que es de 48 millones.

Hoy se ha traído al Pleno del Ayuntamiento la Propuesta del Área de Gobierno de Desarrollo Urbano Sostenible para aprobar la iniciativa para la ejecución urbanística del Área de Planeamiento Específico 11.13 “Cocheras Buenavista”, formalizada por Promociones y Construcciones, PYC, Pryconsa, S. A. Distrito de Carabanchel. Se trata pues de culminar un proceso ruinoso para la EMT, dado que se vende patrimonio por un precio muy reducido en una zona urbana consolidada de la ciudad.

La oposición de Izquierda Unida a esta operación no se debe a “que se hubiera vendido la parcela a precio muy bajo” sino a que se enajene suelo público para hacer vivienda privada. Sea al precio que sea.

En 2015, Ahora Madrid suscribió el Pacto contra la especulación y por el derecho a la ciudad, en el que se señalaba de forma expresa que “las Administraciones están recalificando y vendiendo atropelladamente propiedades públicas para destinarlas a usos privados. Estas propiedades (edificios y parcelas), representan una parte importante de las mejores oportunidades que tiene Madrid para reequilibrar la ciudad y mejorar la calidad de los barrios, pero el Ayuntamiento recalifica a cada organismo público sus propiedades con interés lucrativo, para ponerlas en el mercado ante la voracidad de algunos tipos de inversores que quieren posicionarse dentro de la ciudad ante un posible nuevo ciclo inmobiliario”.

Ante una realidad tan sumamente negativa para la mayoría social, Ahora Madrid, junto con el resto de entidades firmantes se comprometió a lo siguiente: “Paralizaremos la enajenación de parcelas y edificios de titularidad pública con fines monetarios y promoveremos su utilización para usos públicos u otros fines de interés social”.


Izquierda Unida considera que ese terreno público debería haber sido traspasado a la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo para la construcción de vivienda pública con el objeto de destinarla a alquiler social, dado que la ciudad de Madrid cuenta con una dotación de vivienda pública insuficiente. La EMVS solo tiene un parque de 6.061 viviendas, después de que los anteriores gobiernos del PP vendieran masivamente patrimonio público, por lo que es imprescindible incrementarlo.