Humo, espejos y fuegos de artificio: Por qué el “plan de choque” de la Atención Primaria anunciado por Ayuso está totalmente vacío

  • La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso ha presentado un “plan sin precedentes” de refuerzo a la Atención Primaria que contará con una inversión de 80 millones de euros en tres años.

  • A pesar de lo aparentemente grandilocuente de las cifras, se trata de una cifra irrisoria, que está muy lejos de responder a las necesidades reales de un servicio sanitario esencial que ha sido víctima de un desmantelamiento deliberado por su propia administración.

La presidenta de la Comunidad de Madrid Isabel Díaz Ayuso ha presentado esta mañana por sorpresa y como golpe de efecto, un “plan sin precedentes” para reforzar los servicios sanitarios de Atención Primaria en el Debates Sobre el Estado de la Región. Dada la situación actual de los centros de salud, a nadie se le escapa que la presidenta busca dar un golpe de efecto que bloquease el aluvión de críticas que se espera le llegue mañana.

Sin embargo, el “plan sin precedentes” dista mucho de resolver los problemas en los que su propia administración ha situado a este servicio esencial y base del Sistema Nacional de Salud. Consta, según lo anunciado por la presidenta, de una inversión de 80 millones de euros en 3 años, a la postre, algo menos de 27 millones de euros al año. Aunque en un primer momento pueda parecer una gran inversión, en realidad se trata de una cifra irrisoria. Pongámosla en perspectiva:

El presupuesto anual destinado a la Atención Primaria en Madrid es de aproximadamente 900 millones de euros al año, sin sumarle el gasto farmacéutico y otras transferencias corrientes. 866 millones en 2019 para ser más concretos. 27 millones de euros supondrían un incremento del 3,1%. No alcanza a suplir la reducción de inversión de 2018 a 2019, de algo más de 70 millones de euros (en 2018 el presupuesto destinado fue de casi 940 millones de euros).

Traducido en inversión real por habitante, el incremento sería de menos de 4 euros por habitante y año. No olvidemos que los servicios de Atención Primaria, punto de acceso al sistema sanitario, tienen asignados a más de 6 millones y medio de habitantes.

Son cifras, en cualquiera de los casos, muy lejanas al volumen de inversión mínima recomendada por la Organización Mundial de la Salud, que recomienda destinar un 20% del presupuesto sanitario a Atención Primaria, frente al 10,9% que actualmente se destina en la Comunidad de Madrid.

Calificado como un “plan sin precedente”, en realidad cuenta con muchos. El incremento de la inversión en infraestructura de atención primaria ha sido, de hecho, una constante en las administraciones del Partido Popular para desviar la atención del desmantelamiento progresivo de este servicio. Sin ir más lejos, en 2018 el entonces presidente Ángel Garrido también anunció un plan de modernización de centros de salud dotado de 24 millones de euros. El refuerzo incluía la modernización de 27 instalaciones de atención primaria, de las cuales, 2 años después, tan solo se han iniciado en 5.

Así, el “plan sin precedentes” no solo los tiene sino que lo hacen poco creíble cuando menos.

La presidenta es consciente de que la situación de los centros de salud es uno de los puntos más problemáticos de su, de por sí, catastrófica gestión. Los habitantes de la Comunidad de Madrid no pueden entender cómo es posible que en la peor crisis sanitaria del último siglo, la administración se ha dedicado a retirar recursos, reducir servicios y cerrar centros de salud. Un auténtico desmantelamiento de la Atención Primaria realizado bajo el pretexto de destinar profesionales a los centros hospitalarios durante la primera oleada de Covid-19 que, sin embargo, durante el verano y pasado el primer brote, no se revirtió.

Todo lo contrario, continuó agravándose. Porque en realidad no se trata de una medida de emergencia, ni una situación derivada de las circunstancia. La realidad es que el modelo sanitario del Partido Popular aboga por ese desmantelamiento de la Atención Primaria para impulsar los centros de especialidades, mucho más rentables a las empresas privadas del ámbito sanitario. Una línea de acción que no se revierte con promesas de incrementos irrisorios en la inversión.

Isabel Díaz Ayuso, una vez más, trata de ocultar las desastrosas consecuencias de su modelo de gestión bajo trucos para desviar la atención. Pero es solo humo, espejos y fuegos de artificio.