Solicitan retirar la denominación de Juan Carlos I de nuestro callejero y ponérselo a quienes han sufrido y luchado contra el COVID-19

Distintas organizaciones políticas, sindicales y vecinales de Getafe han decidido “proponer al Pleno municipal que se tomen las medidas necesarias para que la Avenida y Plaza de Juan Carlos I cambien de nombre.”

Según las diferentes organizaciones firmantes creen “que el comportamiento del rey emérito y su posterior huida a los Emiratos Árabes Unidos no lo hacen merecedor del honor de estar en el callejero de nuestro pueblo ni de ningún otro reconocimiento que le hubiera concedido la ciudad de Getafe.”

Consideran que tal como establece el artículo 46 del reglamento de honores y distinciones del Ayuntamiento este podrá en “cualquiera que sea la fecha en que hubieran sido conferidas, a quienes manifiesten un comportamiento incompatible con la distinción y desprestigiado con el honor, distinción o título otorgado”. Algo que se ha producido o se está produciendo, según explican los firmantes“ en otros municipios de nuestro país como Cádiz o Gijón, y de la propia Comunidad de Madrid donde el municipio de Pinto aprobó la retirada del nombre del parque que llevaba tal denominación”.

Mientras nuestro país ha sufrido las mayores crisis sanitarias y económicas de su historia, “Juan Carlos de Borbón presuntamente ha hecho negocios y ha estado envuelto en corruptelas aprovechándose de su cargo y de la inmunidad que conlleva”.

Por lo tanto, tras varias reuniones, “decidimos proponer al Pleno del Ayuntamiento de Getafe que la denominación de estas vías pase a ser Avenida de las víctimas del COVID y Plaza de la Sanidad Pública, respectivamente”.

Así lo harán en el registro de la Secretaría del Pleno las dos organizaciones políticas con representación institucional en la Corporación Municipal que han firmado esta petición junto con otras organizaciones políticas, sindicales y vecinales.

Antecedentes que motivan la propuesta

En  marzo de 2020  se publica que Felipe VI  es beneficiario de  la  Fundación Lucum.  En esas fechas Felipe VI renuncia a la herencia del rey emérito y le retira la asignación anual de los Presupuestos Generales del Estado, algo que a juicio de los juristas no es factible dado que no se puede renunciar a la herencia paterna según el Código Civil.

En julio los documentos investigados por el diario El Confidencial demuestran como Juan Carlos I sacó mensualmente entre 2008 y 2012 unos 100.000€ de sus cuentas en Suiza para soslayar los 100.000.000€ que recibió de comisiones de la dictadura de Arabia Saudí. Además, se demuestra como el segundo beneficiario de las cuentas de Fundación Lucum en Panamá es Felipe VI.

La Fiscalía está investigando supuestos delitos de fraude a la Hacienda Pública y blanqueo de capitales relacionados con el movimiento del cobro de la comisión de 100 millones de dólares, producidos a partir de junio de 2014. Esta fecha se elige porque es posterior a la abdicación y pérdida del derecho de inviolabilidad de Juan Carlos I.

En ese lapso temporal, vemos como la valoración ciudadana hacia la monarquía ha disminuido hasta los niveles más bajos desde la llegada de la democracia, situándose según Invymark en el 4,13.