La población de Madrid y la salud pública no pueden ser rehenes de los juegos políticos de Ayuso

El ejecutivo autonómico del Partido Popular y Ciudadanos ha empujado a nuestra región a una grave crisis política, marcada por la inoperancia en la gestión de la COVID-19 y evidenciada en una auténtica catarata de dimisiones. Lo ha hecho en el peor momento posible, en la peor crisis sanitaria que hemos conocido, y de forma deliberada.

El entorpecimiento sistemático a la adopción de medidas, la negativa a coordinarse con el gobierno estatal, las contradicciones y las maniobras judiciales, ponen de manifiesto que la presidenta y su equipo tienen más interés en la rentabilidad electoral que en la salud de la población de Madrid. Obligando al gobierno estatal a establecer el Estado de Alarma en la región tan solo busca un escenario adecuado al discurso victimista que ha mantenido desde hace meses.

El nulo interés del ejecutivo de la región en hacer a la crisis sanitaria, siendo la región más afectada de Europa en esta segunda ola, no se pone de manifiesto solo en su negativa a adoptar medidas consensuadas con el gobierno central. A lo largo de estos meses el ejecutivo no ha tomado ni una sola medida efectiva contra la pandemia.

El gobierno de PP y C’s no ha reforzado nuestro sistema sanitario, agotado tras la primera ola, sin suficientes recursos ni personal y con una Atención Primaria prácticamente desmantelada. Tampoco ha reforzado los transportes públicos, absolutamente saturados, que tan solo han sido escenario de puestas en escena propagandísticas vergonzantes. Se ha empeñado en establecer un regreso a las escuelas sin suficientes garantías de seguridad para evitar contagios. Y se ha limitado a establecer una serie de confinamientos selectivos, inefectivos ante el volumen de movilidad laboral que se da en nuestra región, y claramente marcados por una perspectiva clasista, no respetándose siquiera los criterios que el propio ejecutivo argumentaba para decidir las zonas confinadas.

En su último pulso contra el gobierno estatal, desdiciéndose de los acuerdos alcanzados del pasado 22 de septiembre y torpedeando su aplicación a través de los tribunales, Isabel Díaz Ayuso parece buscar un escenario para justificar un adelanto electoral que refuerce su posición en la Comunidad. A costa de la salud de los madrileños y las madrileñas.

Izquierda Unida Madrid condena las maniobras del gobierno del Partido Popular y Ciudadanos, y su total desinterés en hacer frente a la crisis sanitaria. Necesitamos medidas efectivas contra la pandemia mediante el refuerzo de nuestros servicios públicos. Sin embargo, tenemos un gobierno que antepone cálculos electorales de forma intolerable y rayana en lo criminal. Necesitamos que se vayan. La población de la Comunidad de Madrid y la salud pública no pueden ser rehenes de sus juegos políticos.