La Consejería de Sanidad insiste en cierres por ZBS y no establece ningún refuerzo de personal ni recursos de salud

Concluye la comparecencia de la Consejería de Sanidad anunciando medidas que entrarán en vigencia para hacer frente al crecimiento de COVID-19, dejándonos la impresión de que nuevamente desde la Consejería se contrapone y prioriza el interés comercial a las necesidades sanitarias reales de la Comunidad de Madrid.

El gobierno autonómico vuelve a hacer caso omiso de los criterios de actuación establecidos a nivel nacional por el Consejo Interterritorial, no decretando el cierre de municipios con más de 500 de incidencia acumulada. En su lugar, insisten en la estrategia totalmente inoperante de cierres por Zonas Básicas de Salud.

Como sucediese en anteriores ocasiones, ni los propios cierres parecen compartir una línea lógica en base a los criterios establecidos por la propia Consejería. Municipios de la Sierra Oeste de Madrid, con más de 1000 casos por 100.000 habitantes permanecerán sin cierre, mientras otros espacios con una tasa de 600 serán cerrados.

El viceconsejero de Salud Pública, Antonio Zapatero, afirma que el temporal no ha impedido la asistencia sanitaria normal, algo que nos resulta particularmente difícil de creer con del abandono a los profesionales y el volumen de incidencias en centros de salud y hospitalarios. Ha dedicado más tiempo a dar elogios a la supuesta utilidad del Hospital Zendal ante COVID-19 que ha ofrecer datos reales de la situación de los hospitales madrileños.

En definitiva, la Consejería nos transmite que una vez más, ante una situación crítica, menosprecia el problema, improvisando y abandonándose a la dejadez

Ante la nueva ola de COVID-19, nuestra región necesita el refuerzo inmediato de las plantillas y recursos de nuestra Sanidad Pública, no medidas cosméticas de reducción de horarios.