El refuerzo de los servicios sociales es fundamental para hacer frente a la crisis social y económica

 · Los servicios sociales fueron sometidos a una reducción drástica de recursos y personal tras el colapso económico de 2008 de la que nunca se han terminado de recuperar.

 · Los problemas económicos y sociales derivados de COVID-19 tornan aún más apremiante el refuerzo de este mecanismo fundamental de las administraciones públicas para hacer frente a la exclusión social.

Esta semana, diversos colectivos, sindicatos y movimientos sociales celebran la Semana de la Justicia Social, con el objetivo de reivindicar unos servicios públicos fuertes que protejan e impulsen el bienestar de la población. La crisis sanitaria causada por la pandemia de COVID-19 ha puesto de manifiesto de manera aún más patente la necesidad de contar con un sistema público fuerte.

Aprovechando esta semana de reivindicación, queremos poner énfasis en la importancia y en el peso de los servicios sociales, un recurso público fundamental para hacer frente al creciente riesgo de exclusión causado por la crisis social y económica que acompaña a COVID-19. El sistema público de servicios sociales de la Comunidad de Madrid, ya resquebrajado por años de recortes de recursos y personal, no cuenta con fuerzas suficientes para hacer frente a las necesidades de la población.

El Gobierno Autonómico de Isabel Díaz Ayuso e Ignacio Aguado ha reaccionado con extrema lentitud y sin determinación. Es más, en su línea de utilizar la crisis sanitaria como ariete de conflicto con el gobierno central, tras la aprobación del Ingreso Mínimo Vital, ha dificultado el acceso y concesión de la Renta Mínima de Inserción dejando a cientos de familias sin ningún ingreso.

Con este escenario, la red de contención ante el aumento de las necesidades sociales se limita en la práctica a los centros de servicios sociales de los municipios, que tratan de cumplir este papel sin recursos humanos, económicos ni visibilización.

Es fundamental la finaciación y refuerzo de plantillas en la Red de Atención Municipal y Autonómica de Servicios Sociales. También exigimos la mejora en la tramitación y resolución de la Renta Mínima de Inserción, así como la Valoración de Dependencia con más recursos y personal.

Reclamamos, así mismo, un fondo de contingencia extraordinario para los municipios, que permita dar una respuesta ágil y rápida ante contingencias en las que no cabe demora.

Denunciamos la privatización y externalización de los Servicios Sociales, depositados en manos de empresas y entidades con ánimo de lucro que, por su naturaleza y a pesar de la profesionalidad de trabajadores y trabajadoras sociales, nunca podrá cumplir esta fundamental misión de la misma manera que una institución pública.

Un cambio profundo del modelo de cuidados, sobre todo en los centros de día y residenciales, así como en los servicios de atención domiciliaria, basado en la consecución de las necesidades de usuarios y residentes, así como en la dignificación laboral de los y las profesionales.

En definitiva, un refuerzo drástico de los servicios sociales, que permitan trascender la mera asistencia y afrontar la terribles consecuencias sociales de la crisis sanitaria de forma estructural y transversal.