IU Madrid y el PCM manifiestan su apoyo a la Comisión 8M de Madrid ante la prohibición de las movilizaciones del por la Delegación de Gobierno

  • Se trata de una decisión alarmante, teniendo en cuenta la impecable disposición de seguridad sanitaria propuesta y planteada por las compañeras.
  • Es inevitable sospechar que la decisión de la Delegación no responde únicamente a cuestiones sanitarias, sino que está condicionada por cuestiones políticas.

La Delegación de Gobierno en Madrid nos ha sorprendido con la repentina prohibición de todas las concentraciones, manifestaciones y acciones públicas con motivo del 8 de marzo, Día de la Mujer Trabajadora. Una decisión alarmante, teniendo en cuenta la impecable disposición de seguridad sanitaria propuesta y planteada por las compañeras de las asambleas feministas y del 8M de cara a estas movilizaciones.

La dedicación, el esfuerzo y el trabajo realizado por las compañeras para permitir visibilizar la reivindicación y movilización feminista en los difíciles momentos que vivimos ha sido compensada con un agravio comparativo, frente a la sucesión de movilizaciones de todo signo político y en las diversas circunstancias que se han realizado durante todos estos meses. Se percibe fácilmente una doble vara de medir cuando comparamos las propuestas de las asambleas de feministas con convocatorias realizadas por fuerzas de la extrema derecha el pasado año que se desarrollaron sin impedimento a pesar de realizarse en momentos de mucha mayor restricción frente a la pandemia de COVID-19.

Es inevitable sospechar que la decisión de la Delegación no responde únicamente a cuestiones sanitarias, sino que está condicionada por cuestiones políticas. La prohibición de las concentraciones y manifestaciones programadas con la pertinente distancia de seguridad y con aforos muy reducidos para evitar todo riesgo de contagio, responde en realidad a la asunción del discurso espurio de la derecha que ha tratado de responsabilizar al 8 de marzo del brote vírico para deslegitimar la reivindicación feminista.

Resulta paradójico, así mismo, que se busque cuestionar al movimiento feminista, tratando de proyectar una imagen de irresponsabilidad ante la crisis sanitaria, cuando son precisamente las mujeres las que han soportado el peso de los cuidados en estos difíciles momentos. Ante la emergencia social, el feminismo es esencial.

Izquierda Unida Madrid y su Área de Mujer de IU Madrid, así como el PCM y su Frente Feminista, reivindican el derecho a la movilización y anuncia que secundará todas las decisiones de las compañeras de la Comisión 8M de Madrid que han trabajado durante meses para llevar a cabo esta movilización sin riesgo sanitario.

El 8 de marzo es más que un día. Es la culminación de un trabajo incesante de las compañeras para construir una sociedad más igualitaria, inclusiva y mejor para todas. Y pese a quien pese, el movimiento feminista demostrará que no se puede detener esa construcción.