IU Alcalá de Henares denuncia en Inspección de Trabajo la vulneración de los derechos de los trabajadores del centro de protección animal

  • Según la asamblea de Izquierda Unida, el personal del centro no ve respetado sudescanso mínimo de 12 horas entre jornadas, expresado en el art. 34.3 del Estatuto de los Trabajadores.

Izquierda Unida Alcalá de Henares, a través de su portavoz y concejal en el Ayuntamiento,  David  Cobo,  ha  interpuesto  una  denuncia  en  Inspección  de Trabajo contra la empresa FAPAM, la cual gestiona el Centro Integral Municipal de Protección Animal CIMPA de Alcalá de Henares.

Según  IU,  no  se  respeta  el  descanso  mínimo  de  12  horas  entre  jornadas, expresado en el art. 34.3 del Estatuto de los Trabajadores. El personal que realiza  las  guardias  para  realizar  las  capturas  de  animales  de  compañía abandonados o extraviados y el Servicio de Atención Veterinaria de Urgencia durante las 24 horas de todos los días del año, lo cual puede producirse a cualquier hora de la noche, tienen que reincorporarse a su puesto de trabajo en el horario habitual sin respetar las 12 horas de descanso entre jornadas que mandata la legislación vigente.

El personal tampoco cuenta con ropa de trabajo, calzado de seguridad, ni EPI alguno. Lo cual incumple la normativa correspondiente de Riesgos Laborales, así como el propio ‘Pliego de Prescripciones Técnicas’ del contrato subscrito con el Ayuntamiento de Alcalá de Henares.

El  incumplimiento  de  los  derechos  laborales  de  estos  trabajadores  viene generado porque FAPAM tiene contratado menos personal del que le obliga el ‘Pliego de Prescripciones Técnicas’ del contrato. La empresa FAPAM debería tener todos los días del año 7 trabajadores, y está obligada a cubrir las libranzas, bajas, vacaciones… pero al no cubrir las libranzas siempre tiene un número de trabajadores  inferior  al  que  mandata  el  contrato.  Los  trabajadores  se  ven obligados por la empresa a asumir una carga de trabajo excesiva, a hacer horas extra sin cobrar y a la vulneración de su derecho a tiempo de descanso entre jornadas, lo cual repercute directamente en su seguridad en el trabajo.

El concejal David Cobo manifiesta que “es imposible que el Ayuntamiento no tenga constancia de esta vulneración del contrato, ya que el mismo contempla que  en  todo  momento  el  Ayuntamiento  esté  informado  de  bajas  y  nuevas contrataciones”,  y  que  ha  trasladado  la  información  de  la  que dispone  a  la Concejalía de Medio Ambiente, “la cual parece que ha estado mirando a otro lado mucho tiempo, pues estos incumplimientos no son puntuales, sino que se están realizando desde la firma del contrato, a principios de 2019”.

Por ejemplo, expresa Cobo, “la empresa durante muchos meses ha estado sin veterinario, cuando es una obligación fundamental del contrato y es una figura sin la cual es imposible realizar el trabajo cotidiano con normalidad, pues es el veterinario la única persona capacitada para emitir un diagnóstico y tratamiento a cualquier animal”. 

Además,  señala  el concejal, “resulta muy difícil creer que con esta falta de personal se estén realizando las dos comidas y dos paseos diarios a todos los perros  que  dictamina  el  contrato,  además  de  la  limpieza  diaria,  capturas, tratamientos veterinarios… La carga de trabajo es enorme. Estamos hablando de unos 120 perros y 80 gatos los que diariamente pernoctan en el CIMPA”.

“Nuevamente”, finaliza Cobo, “estamos ante un caso de contrato municipal a la baja que finalmente repercute en los trabajadores y trabajadoras, generando precariedad laboral y, en esta ocasión, vulneración de derechos”.