IU Madrid exige depurar responsabilidades por el presunto maquillaje de las listas de espera del Ramón y Cajal
IU Madrid exige depurar responsabilidades por el presunto maquillaje de las listas de espera del Ramón y Cajal
Desde Izquierda Unida Madrid exigimos una investigación independiente sobre la presunta alteración de la prioridad de 57 pacientes y reclamamos una auditoría de las listas de espera de toda la sanidad pública madrileña.
Desde Izquierda Unida Madrid exigimos una investigación independiente e inmediata sobre la presunta alteración de las listas de espera del Hospital Ramón y Cajal, después de que EL PAÍS haya publicado que dos responsables del centro ordenaron rebajar la prioridad de 57 pacientes pendientes de una intervención quirúrgica para mejorar artificialmente los datos de espera.
Según la información publicada, los cambios se habrían producido entre el 28 de febrero y el 14 de marzo, pasando a pacientes de prioridad preferente —aquellos que deben ser intervenidos antes de 90 días— a prioridad normal, lo que puede suponer esperas de hasta nueve meses. Las modificaciones se habrían realizado, además, sin conocimiento de los médicos responsables y sin una nueva valoración clínica de los pacientes.
Para nosotras y nosotros, si estos hechos se confirman, estaríamos ante una práctica de una gravedad extraordinaria. La sanidad pública no puede funcionar poniendo por delante los objetivos de productividad o las estadísticas de gestión de las necesidades médicas de los pacientes.
No puede rebajarse la prioridad de una persona para que una cifra salga mejor. La salud de los madrileños no puede estar subordinada a los objetivos políticos del Gobierno de Ayuso.
Como ha señalado nuestra coordinadora, Carolina Cordero, “la información es gravísima y evidencia un problema mucho más profundo: la Comunidad de Madrid impulsa un sistema sanitario perverso que hace que los directivos pongan por delante de la vida de las personas el maquillaje de los datos con un objetivo político”.
Por eso exigimos a la Consejería de Sanidad que llegue hasta el final en la investigación de lo ocurrido en el Ramón y Cajal, que identifique a todas las personas responsables y que se depuren las responsabilidades políticas y de gestión que correspondan.
También queremos saber qué conocimiento tenía el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso sobre estas prácticas y si se han producido situaciones similares en otros hospitales públicos madrileños.
No podemos aceptar que lo ocurrido se trate como un problema aislado sin comprobar antes si existen prácticas similares en otros centros del Servicio Madrileño de Salud.
Por ello, reclamamos una auditoría independiente de las listas de espera de toda la sanidad pública madrileña, que revise los sistemas de registro, priorización y cómputo y, especialmente, los cambios de prioridad realizados sobre pacientes.
Queremos saber si se han producido modificaciones sin una nueva valoración clínica o si se han utilizado cambios administrativos para mejorar artificialmente los indicadores de espera.
Los resultados de esta auditoría deben hacerse públicos y deben establecerse garantías para impedir que ningún paciente vea modificada su prioridad por motivos administrativos, políticos o relacionados con objetivos de productividad.
Ayuso no puede seguir presumiendo de cifras mientras los pacientes esperan
Lo ocurrido en el Ramón y Cajal pone en cuestión el discurso permanente de Isabel Díaz Ayuso sobre las listas de espera sanitarias.
Mientras el Gobierno regional utiliza las cifras para presumir de su gestión, en julio de 2026 había 114.627 personas en lista de espera quirúrgica en la Comunidad de Madrid.
Y ahora conocemos una información especialmente grave: pacientes que necesitaban una intervención preferente podrían haber visto rebajada su prioridad para mejorar los resultados estadísticos.
Las listas de espera no se reducen cambiando a los pacientes de categoría. Se reducen con más profesionales, más inversión, más medios y una sanidad pública capaz de atender a las personas cuando lo necesitan.
Este caso se suma además a las informaciones conocidas recientemente sobre las listas de espera para mamografías en la Comunidad de Madrid, que han vuelto a poner sobre la mesa las dificultades de acceso a pruebas esenciales para la prevención y el diagnóstico.
Para IU Madrid, no estamos ante problemas aislados. Estamos ante las consecuencias de un modelo de gestión sanitaria que lleva demasiado tiempo colocando los objetivos de gestión y la propaganda política por encima de las necesidades de los pacientes y de los profesionales.
Exigimos responsabilidades y medidas inmediatas
Desde Izquierda Unida Madrid exigimos al Gobierno de Isabel Díaz Ayuso:
- Una investigación independiente e inmediata sobre los cambios de prioridad de los 57 pacientes del Hospital Ramón y Cajal.
- Una auditoría independiente de las listas de espera de todo el SERMAS, incluyendo los sistemas de registro, priorización y cómputo, con revisión de los cambios de prioridad y publicación de sus resultados.
- La investigación y depuración de responsabilidades de los responsables del hospital y de la Consejería de Sanidad que pudieran estar implicados.
- La protección de los profesionales que denuncien irregularidades y la investigación de posibles represalias contra quienes hayan alertado de estas prácticas.
- La dimisión de la consejera de Sanidad si se confirma que la alteración de las prioridades responde a un sistema de objetivos de productividad conocido o promovido por la Consejería, o que existió responsabilidad política en su mantenimiento.
- Un plan de refuerzo de la sanidad pública madrileña que permita utilizar el 100 % de los recursos disponibles en turnos de mañana y tarde y, cuando sea necesario, durante los fines de semana, acompañado de más inversión, profesionales y medios.
La sanidad pública no puede gestionarse para que los números salgan mejor en una estadística.
Defendemos una sanidad en la que cada paciente sea atendido según sus necesidades médicas y en la que los profesionales puedan desarrollar su trabajo con recursos suficientes y sin presiones para maquillar resultados.
Porque las listas de espera no se maquillan: se acaban. Y para hacerlo hacen falta profesionales, inversión, planificación y voluntad política.
La salud de los madrileños no es una cifra que maquillar. Es un derecho que garantizar.


