Resolución de Izquierda Unida Madrid con motivo del día del Orgullo LGTBIQA+: Defender derechos, ampliar libertades y frenar los retrocesos

Resolución de Izquierda Unida Madrid con motivo del día del Orgullo LGTBIQA+: Defender derechos, ampliar libertades y frenar los retrocesos

Con motivo de la celebración del Orgullo LGTBIQA+, Izquierda Unida Madrid reafirma su compromiso histórico con la igualdad, la diversidad sexual y de género, y la defensa de los derechos humanos. El Orgullo nació como una movilización de resistencia frente a la discriminación, la violencia, la exclusión social, y continúa siendo una herramienta imprescindible para la conquista y protección de derechos. Recordemos que lo que se conmemora son las manifestaciones espontáneas y violentas en protesta contra una redada policial que tuvo lugar en la madrugada del 28 de junio de 1969, en el pub conocido como Stonewall Inn, Es por ello que reconocer el Orgullo supone recordar que la liberación sexual y de género nunca ha sido una concesión institucional, sino que es el resultado de la organización colectiva de quienes resistieron la violencia represiva y policial del Estado, la patologización y la exclusión social.

Queremos también poner en valor la trayectoria de IU en defensa de todos los derechos de todas las personas LGTBiQA+. Nuestras militancias han estado activas en estas luchas desde la dictadura, y fuimos el primer partido político estatal en tener un Área propia enfocada a las disidencias sexuales, dedicada a trabajar con las organizaciones y movimientos sociales y a trasladar las reivindicaciones a la sociedad y las instituciones, el Área de Libertad de Expresión Afectivo-Sexual, desde 1994. También reafirmamos el indiscutible consenso que en nuestra organización generan las victorias en las reivindicaciones de todas las personas LGTBiQA+.

La Comunidad de Madrid ha sido durante décadas un referente de visibilidad y organización del movimiento LGTBIQA+ gracias al empuje del tejido social. Sin embargo, esta realidad convive con importantes desafíos que afectan de manera directa a miles de personas queer, especialmente a quienes sufren discriminaciones múltiples por razones de clase social, origen, edad, discapacidad o situación administrativa.

En los últimos años asistimos a una preocupante ofensiva reaccionaria que cuestiona derechos conquistados, alimenta discursos de odio y pretende convertir a dichas personas queer en objeto de confrontación política. Esta amenaza no es ajena a la realidad madrileña. La normalización de determinados discursos excluyentes y la creciente influencia política de la extrema derecha han contribuido a generar un clima de cuestionamiento de derechos que creíamos consolidados. Queremos aqui solidarizarnos com todos los ataques LGTBifóbicos a militantes, cargos públicos y actividades y locales que está sufriendo el conjunto de Izquierda Unida.

Esta ofensiva reaccionaria tiene una expresión concreta en la Comunidad de Madrid. El Gobierno de Isabel Díaz Ayuso impulsó en 2023 una reforma de las leyes autonómicas a favor del Colectivo que debilitó mecanismos de protección frente a la discriminación. Estas modificaciones fueron ampliamente rechazadas por el movimiento y por numerosas organizaciones de derechos humanos, al entender que suponían un retroceso en la protección efectiva de los derechos conquistados.

Desde Izquierda Unida Madrid manifestamos nuestra preocupación por la ausencia de políticas del Gobierno de Isabel Díaz Ayuso para garantizar la igualdad real y efectiva de las personas LGTBIQA+ pese a tener en el papel una de las leyes más progresivas del munfo. Más allá de las declaraciones institucionales y de la utilización de la imagen diversa de Madrid como elemento de promoción internacional, siguen existiendo importantes déficits en la aplicación de las leyes autonómicas de protección de los derechos LGTBIQA+, en la nula dotación presupuestaria de los servicios especializados y en el impulso de políticas públicas que respondan a las necesidades reales del colectivo.

Resulta especialmente preocupante que, mientras aumentan los discursos de odio y las agresiones contra las personas LGTBIQA+, el Gobierno regional no haya situado la lucha contra la discriminación y la protección de los derechos del Colectivo entre sus prioridades políticas. La falta de ambición en las políticas públicas y el debilitamiento de servicios esenciales limitan la capacidad de las instituciones para prevenir situaciones de exclusión y garantizar una atención adecuada.

Asimismo, observamos con inquietud los reiterados guiños políticos y discursivos de Isabel Díaz Ayuso hacia posiciones promovidas por la extrema derecha en materia de igualdad, diversidad y derechos civiles. La asunción de marcos ideológicos que presentan las políticas de igualdad como privilegios que hay que erradicar o que cuestionan la existencia de discriminaciones estructurales contribuye a legitimar discursos que ponen en riesgo los avances conquistados por el movimiento LGTBIQA+ durante décadas. Queremos por ejemplo señalar la victoria que há supuesto la ilegalización de las denominadas terapias de conversión, que sin embargo siguen intentando promoverse de forma camuflada ante la pasividad de las instituciones autonómicas.

Esta dinámica genera una preocupación fundada ante la posibilidad de que el Partido Popular de la Comunidad de Madrid pueda avanzar en reformas o medidas regresivas que supongan un debilitamiento de la protección institucional del colectivo LGTBIQA+, una reducción, aún más si cabe, de recursos destinados a las políticas de igualdad o una desnaturalización de las leyes que garantizan los derechos de las personas queer. La experiencia de otros territorios demuestra que los retrocesos en derechos se producen cuando las fuerzas conservadoras se dejan llevar, algunos muy encantados por ello, por las tesis de la extrema derecha.

A ello se suma la insuficiente respuesta institucional a problemas que afectan de forma cotidiana a toda la sociedad y en especial a las personas LGTBIQA+: las dificultades de acceso a la vivienda, la precariedad laboral, las barreras sanitarias, la discriminación en el ámbito educativo, la soledad de las personas mayores, donde es especialmente doloroso los procesos de rechazo social o familiar y la soledad no deseada, o la vulnerabilidad específica de las personas migrantes y refugiadas. Todo esto incide específicamente sobre las personas trans, que acumulan mayor exclusión laboral y mayores tasas de violencia en todos los ámbitos.

La falta de compromiso de las instituciones madrileñas con los derechos del Colectivo se evidencia también en hechos concretos recientes: la presentación del cartel de MADO 2026 refleja una preocupante deriva en la concepción del Orgullo de Madrid. Lo que durante décadas ha sido una movilización social y política en defensa de los derechos y la dignidad de las personas LGTBIQA+ aparece hoy reducido a una marca institucional desprovista de gran parte de su contenido reivindicativo. Resulta significativo que el cartel apenas contenga referencias explícitas al colectivo LGTBIQA+, a sus luchas o a los desafíos que siguen enfrentando miles de personas. En su lugar, encontramos un lenguaje despolitizado que sustituye el sujeto político del Orgullo por conceptos ambiguos como el de "orgullo ciudadano". Y asistimos a una dinámica de legitimación del sionismo mediante la alianza de las instituciones madrileñas con los organismos genocidas de Israel, que se traslada también al orgullo.

Esta dinámica, unida a que muchas grandes empresas emplean las reivindicaciones y la semana del Orgullo como un espacio para lavarse la cara, presentarse como empresas amigables ara el colectivo LGTBIQA+, ha contribuido progresivamente a que el Orgullo madrileño sea un momento aprovechado por muchos para hacer “pinkwashing”. Esto se ve amplificado también sobre una programación del Orgullo concentrada en el distrito centro de la ciudad y dominada por los intereses de AEGAL, la asociación de empresarios Gays cuyo principal objetivo es convertir el mes del Orgullo en el escaparate en el que sus socios pueden llenarse los bolsillos a manos llenas a costa de quitarle todo el contenido reivindicativo y de lucha. Además, la propaganda oficial y el ambiente del MADO es un ambiente muy centrado en el turismo internacional de hombres gay, invisibilizando otras realidades y desposeyendo a las vecinas, vecines y vecinos de Madrid de su Orgullo

Y es por eso por lo que Izquierda Unida Madrid apoya y se siente interpelada por los Orgullos periféricos, teniendo en mente al Orgullo Crítico y todas aquellas iniciativas que se convocan en los pueblos, barrios y municipios de la región como el Orgullo Vallekano y otros orgullos municipales y barriales.

La actitud de los políticos del Partido Popular que nos gobiernan tanto en la Comunidad como en el Ayuntamiento refuerza la idea de que no están por la labor de defendernos ni de mejorar nuestras vidas. Hemos visto cómo sus administraciones han movilizado importantes recursos institucionales, mediáticos y organizativos para respaldar eventos vinculados a la Iglesia católica y a la visita del Papa, otorgándoles una dimensión pública extraordinaria. Sin embargo, cuando se trata del Orgullo, una de las mayores movilizaciones sociales, culturales y políticas de nuestra región, observamos una tendencia constante a vaciar su contenido político y a diluir su identidad propia.

La expulsión de la clase trabajadora de los barrios centrales mediante procesos de gentrificación afecta también al tejido social LGTBIQA+, sustituyendo espacios comunitarios por modelos de ocio orientados al turismo y al consumo. Defender el Orgullo implica también defender el derecho a la ciudad, el acceso a la vivienda y la permanencia de las redes comunitarias.

Denunciamos cualquier intento de convertir el Orgullo en un producto desideologizado, cómodo para las instituciones y desconectado de las reivindicaciones que le dieron origen. El Orgullo nació para exigir igualdad, libertad y derechos frente a la discriminación. No es una simple fiesta ciudadana ni una campaña de promoción turística. Es una expresión colectiva de lucha, memoria y orgullo LGTBIQA+. Defender su carácter reivindicativo es también defender la historia de quienes hicieron posible los avances democráticos de los que hoy disfruta nuestra sociedad.

Por todo ello, la Coordinadora de Izquierda Unida Madrid acuerda:

1. Reafirmar su compromiso inequívoco con la defensa de los derechos de las personas LGTBIQA+ y con la lucha contra cualquier forma de discriminación, violencia o discurso de odio.

2. Exigir al Gobierno de la Comunidad de Madrid el cumplimiento efectivo de la legislación autonómica en materia de derechos LGTBIQA+, garantizando los recursos humanos, técnicos y presupuestarios necesarios para su desarrollo.

3. Instar al Ejecutivo regional a reforzar las políticas públicas de igualdad y diversidad, abandonando cualquier planteamiento que suponga la minimización de las discriminaciones que todavía sufren las personas LGTBIQA+.

4. Mostrar nuestro rechazo a cualquier intento de debilitamiento, modificación regresiva o vaciamiento de las leyes de protección de los derechos LGTBIQA+ y trans existentes en la Comunidad de Madrid.

5. Alertar sobre los riesgos que supone la asunción de los discursos de la extrema derecha por parte de las instituciones democráticas y reclamar un compromiso firme del Gobierno regional contra los discursos de odio y la discriminación.

6. Reforzar los programas de prevención del acoso y la discriminación en los centros educativos, incorporando la diversidad afectivo-sexual, familiar y de género como parte fundamental de una educación pública inclusiva.

7. Garantizar una atención sanitaria pública, universal y de calidad para las personas LGTBIQA+, con especial atención a las necesidades específicas de las personas trans y a la formación del personal sanitario.

8. Promover medidas de inserción laboral, acceso a la vivienda y protección social para los colectivos LGTBIQA+ más vulnerables, incorporando una perspectiva de clase en las políticas de igualdad.

9. Desarrollar políticas específicas dirigidas a las personas mayores LGTBIQA+, asegurando recursos de atención, acompañamiento y prevención de la soledad no deseada.

10. Fortalecer los mecanismos de detección, denuncia y persecución de los delitos de odio, garantizando la protección integral de las víctimas.

11. Apoyar al movimiento asociativo LGTBIQA+ como actor fundamental en la conquista y defensa de derechos, garantizando recursos y espacios de participación social.

12. Participar activamente en las movilizaciones y actos reivindicativos del Orgullo, reivindicando su carácter de lucha social, memoria democrática y defensa de los derechos humanos.

13. Reforzar la memoria democrática del movimiento LGTBIQA+Q+, visibilizando la persecución sufrida durante el franquismo, la Transición y la epidemia del VIH, así como el papel desempeñado por el movimiento asociativo y sindical en la conquista de derechos.

En este mes del Orgullo, hacemos un llamamiento a la movilización social y a la defensa activa de los derechos conquistados. Madrid debe seguir siendo una comunidad abierta, diversa y plural, pero para ello es imprescindible que las instituciones abandonen la complacencia, refuercen las políticas públicas de igualdad y cierren el paso a cualquier intento de regresión impulsado por quienes pretenden cuestionar la dignidad y los derechos de las personas LGTBIQA+.